miércoles, 4 de febrero de 2015

Nuestra primera ruptura.


Terminó el verano y yo me sentía muy sola. Si, tenía a mi hijo conmigo, y seguí adelante gracias a él. Las rupturas de pareja duelen mucho, sobretodo después de haber estado tanto tiempo juntos y de haber vivido tantas cosas. Septiembre lo pase un poquito mal, aunque conocí a un chico que hizo que las cosas fueran mucho mas fáciles.
Prefiero no decir su nombre, por si alguien que me conoce lee este blog.. pero bueno, era un amor de chico. Lo conocí en las fiestas de mi pueblo y comencé a liárme con el. Quedábamos de vez en cuando y la verdad que me hacia sentir genial, no le importaba que yo tuviera un hijo y hablábamos a todas horas, pero la cosa no cuajó, ya que coincidió que mi hijo empezó la guarderia para que yo pudiera seguir estudiando, y con la guarderia, comenzó a ponerse malo, con lo cual mucho no podía salir de casa y los fines de semana, que era cuando yo estaba algo más libre, el se tenía que ir para el pueblo.. Además, a algunos de su familia, no les parecía bien que yo tuviera un hijo y mal metían.. Así que, decidí terminar con lo que teníamos. Deje escapar a un chico estúpendo que dió la cara por mi frente a sus familiares y amigos y a día de hoy me arrepiento un poco.. Pero las cosas pasan por algo y al padre de mi hijo aun le tenía ahí adentro, aunque todavía sentía mucho rencor hacia él.
Detrás de este chico vinieron otros, ya que por primera vez en mi vida, salí bastante de fiesta, pero no pasaron de ser el lío de unos días y ya esta. Ninguno me gustaba tanto como para empezar una relación, de hecho, no estaba preparada para comenzar ninguna otra relación. Para los curiosos, voy a dejar claro que no tuve relaciones con ninguno, y que a día de hoy todavía solo las he tenido con el único hombre al que he amado y amo de verdad.
Bueno, ese invierno lo pase bastante deprimida y gracias a que tuve a mi pequeño conmigo pude sobrellevarlo. Esta claro que también gracias a mis padres porque me ayudaron un montón, ser madre a veces se me venia grande, cosa normal teniendo en cuenta que tenía 16 años y que había sido madre con 15. Por eso algunos sábados cuidaban de mi hijo por la noche para que yo pudiera salir y para que me divirtiera un rato..
De todas formas, como dice el dicho, después de la tormenta, suele llegar la calma, y mi calma mas o menos llegó en noviembre, cuando de nuevo, el padre de mi hijo volvió a aparecer en mi vida.
Bueno, no es que volviera a aparecer, porque el no dejó de ver a su hijo en esos meses, pero no nos dirigíamos la palabra, así que creo que ya sabéis a lo que me refiero.
Poco a poco comenzamos a quedar de nuevo, al principio solo como amigos, aunque ninguno de los dos tenía la intención de serlo, así que después de un tiempo volvímos a estar "juntos" y lo pongo entre comillas porque aunque hacíamos vida de novios, no lo éramos. Pasábamos casi todos los días juntos pero yo sabia que él seguía viendo a otras mujeres y mas cuernos de los que me había puesto, no quería, así que me sentía un poco utilizada..
Supongo que el es como el perro del hortelano, ese que dicen que ni come ni deja comer, porque según el me quiere pero quiere ser libre.. En fin, hombres.

Bueno, muchos me habíais pedido que escribiera esta entrada y aquí está, aunque no me gusta mucho ya que me ha bloqueado mucho escribir esta parte de mi vida, así que siento decepcionaros amigos, quisiera que me dierais ideas sobre lo que escribir ya que estoy un poquito en blanco.
Gracias de nuevo por leerme, ¡en breve prometo que tendréis otra entrada! Besos.


martes, 7 de octubre de 2014

La llegada de mi pequeño II.

Los días más felices de mi vida los pase en un hospital. La verdad es que dicho así, no suena muy bonito, pero es la verdad. 
Mi hijo había nacido sano y sin ninguna complicación, mi novio estaba pendiente de nosotros en todo momento y a pesar de que tenía muchísima anemia porque perdí mucha sangre en el parto, ¡yo me sentía más viva que nunca! Era muy feliz.
A los dos días nos marchamos para casa. Mi novio y yo, vivíamos cada uno en casa de nuestros padres, así que, el peque y yo, nos instalamos en mi casa y la gente nos fue a visitar allí. Recibimos muchas visitas, aunque yo sinceramente no tenía ganas de ver a la gente, me encontraba mal por la anemia y por los puntos que me pusieron en el parto y solo quería estar con mi pequeñín, aunque he de decir que se portaron muy bien con nosotros ya que nos trajeron muchísimos regalos, tantos, que durante los primeros meses no me hizo falta comprarle prácticamente nada. Tampoco gastamos mucho ya que la cuna, la bañera y unas cuantas cosas mas nos la prestaron.
Los días fueron pasando y yo me sentía como en un sueño del que no quería despertar, todo era perfecto. Cuando mi hijo cumplió varios meses de vida, comenzamos a irnos los fines de semana para casa de mi novio y allí nos quedábamos todo el finde. Ahí comenzaron los problemas. Mis suegros nos acomodaron una habitación para los tres pero prácticamente hacia yo todo y para colmo recibía las críticas de todo el mundo, de como tenía que criar a mi hijo, de que tenía que darle el pecho (cuando a penas tenía leche y mi hijo se quedaba con hambre), además, era una niña y yo sola no podía con todo.. me venia muy grande el ser madre, y es normal teniendo en cuenta que solo tenía 15 años. De hecho ahora miro a las crías de 15 años y me pregunto como yo pude tener un hijo a esa edad. Que conste que no me arrepiento de nada, pero fue muy difícil y sin la ayuda de mis padres no habría podido hacerlo. Cuando iba para casa de mis suegros hacia yo todo y a veces me ayudaban ellos, pero sin duda, a mi novio le venia grande lo de ser padre. De aquella tenía 19  años, pero he de decir que ahora, que tiene 21, le sigue viniendo grande. Esta claro que las chicas solemos madurar antes que los chicos y sobretodo cuando nos toca madurar de golpe por las circunstancias como en mi caso. No me considero la mas madura del mundo ni mucho menos, no me mal interpretéis, pero he tenido que vivir cosas a temprana edad que te hacen aprender de la vida.
Bueno, el caso es que me empece a sentir un poco sola. Si, mi novio seguía conmigo y como pareja estábamos como siempre, pero como padres.. Salí adelante gracias a mi familia que me ayudo en todo momento. Gracias a ellos, ese año conseguí sacar cuarto de la ESO estando embarazada y teniendo a mi bebé, mi madre me ayudaba muchísimo en todo. Sin duda, no hubiera podido salir adelante sin la ayuda de mis padres, era una niña cuidando de otro niño.
A medida que pasaba el tiempo, la relación con mi novio se iba enfriando.. El estaba conmigo ya por nuestro hijo, discutíamos a diario y yo me pasaba los días llorando.. Desde luego los días malos superaban con creces a los días buenos. Llego el verano y todo iba a peor hasta que en agosto, me dejo por otra. Fueron los peores dias de mi vida. El no era el padre que yo había imaginado pero en cierto modo le entendía, el no se sentía padre pero a mi me daba igual, yo le quería, le quería muchísimo y sabia que el también nos quería a nosotros.. Llevaba con el desde los 13 años y ahora que tenía 16, no podía creerme que ya no estábamos juntos. Me sentía sola y sentía que nunca mas iba a encontrar a un hombre que me quisiera, pues tenía un hijo y mi cuerpo estaba muy desmejorado desde mi embarazo.
Supongo que todas las esperanzas e ilusiones que tenía sobre nuestra relación, se rompieron en pedazos.. Me dolía muchísimo pensar que ahora ya no estaba conmigo, si no que estaba con otra. Bueno, mejor dicho con otras.. por que no se conformó solo con una..
A veces el amor nos ciega totalmente hasta el punto en el que no vemos la realidad y en cierto modo sigo ciega de amor porque le sigo queriendo con locura y se que el también me quiere a mi, no se cansa de decírmelo, pero su forma de querer.. hace daño. 
Esta fue nuestra primera ruptura después de dos años y medio juntos, si queréis saber lo que paso.. Votar en la encuesta antes de salir del blog! Muchas gracias a todos los que me leéis, os lo agradezco mucho y espero que os haya gustado la entrada! Un beso enorme a tooooooodos.

viernes, 26 de septiembre de 2014

La llegada de mi pequeño.

Hay cosas que te cambian la vida por completo, una de ellas es tener un hijo y sobretodo, cuando tienes 15 años.
Mi fecha de parto llegó, y yo estaba nerviosa y ansiosa a la vez. Quería que naciera ya porque me dolía todo el cuerpo, tenía muchos ardores, me dolían las costillas.. todo en si, eran molestias y estaba muy nerviosa porque siempre me han dado mucho miedo los temas de médicos y hospitales, desde pequeña les tengo una fobia horrible, aunque también estaba ansiosa de verle la carita a mi pequeño angelito. Aún no podía creerme que dentro de mi hubiera otra criatura.
Bueno, pues mi fecha de parto era el 20 de febrero, cumpleaños de mi padre por cierto, me hacia mucha ilusión que naciera el mismo día que mi padre, pero no fue así. Mi hijo tardo en llegar cuatro días más.
Llego el 23 de febrero y quede con mi chico porque la noche anterior estuvimos discutiendo duramente. Caminamos por casi todo León y al final de la tarde, me llevo a cenar.
Eran las nueve de la noche y nosotros estábamos tomando algo por el centro comercial, cuando empezaron a dolerme fuertemente los ovarios. Pensé que sería normal, pues esos dolores ya los había tenido durante el embarazo e incluso antes, cuando tenía la regla. Por lo tanto, no le di importancia a esos dolores y comenzamos a cenar. Poco a poco esos dolores me iban abanzando aunque no eran demasiado fuertes y los soportaba perfectamente. Entonces, le dije a mi novio si podíamos marcharnos para casa porque me estaba empezando a encontrar bastante mal.
Llegamos a casa y nos hechamos en la cama, serían como las 22:30 de la noche y mi novio se quedo dormido. Mis dolores comenzaron a empeorar y cada vez eran mas seguidos y mas fuertes. Eran las contracciones de parto. Desperté a mi novio para decírselo y el, empeñado, quiso llamar a sus padres y a mi madre para que me vinieran a ver. Yo insistía en que no estaba de parto porque tenía muchísimo miedo, pero en cuando él llamo a mi madre, esta vino a recogerme y me obligo a ir al hospital.
Llegamos al hospital a las 00:00 y cuando me reviso la medica, efectivamente estaba de parto y ya había dilatado unos 3 centímetros. Me cogieron y me llevaron a la sala de dilatación a mi sola y me tuvieron dilatando unas dos horas, me rompieron la bolsa de líquido amniótico y me pincharon la epidural. 
La verdad tuve un poco de mala suerte porque la matrona que me toco era una tía borde como ella sola, cuando me vio que era tan joven, empezó a hablarme y mirarme mal, me dijo, y cito textualmente: 'niña vas a tener que empujar de cojones' porque el niño pesaba bastante, y de verdad que cuando me dijo eso, me mato. Yo que ya iba nerviosa, en cuanto me salto eso... temblaba del miedo. Además, no se quedo agusto con eso, que en cuanto me vio que tenía miedo me dijo que si me creía mayor para follar, que ahora no me quejara...
En fin, me tuve que callar la boca porque no era lugar para discutir, lo único que me preocupaba era que mi hijo saliera bien y el parto no tuviera ninguna complicación.
Llamaron a mi madre para que firmará los papeles de la epidural, ya que yo era menor de edad y la dijeron que al parto no podía pasar nadie porque el niño era muy grande y igual tenían que utilizar forces, ventosa o algo de eso..
Entonces, pase sola a la sala de paritorio, yo ya no sentía dolor gracias a la epidural y me mandaron empujar. Como vieron que no había ningún problema y todo estaba marchando bien, dejaron pasar a mi madre que era la que estaba fuera esperándome, ya que a mi novio, a mi padre y a sus padres no les dejaron ni acercarse.
Mi madre entro y a los pocos minutos salió mi hijo, ella lo vio nacer, la verdad no tardo nada en salir y en cuanto la matrona lo saco, me lo puso en mis brazos. Nació el día 24 de febrero a las 4:00 de la madrugada. Para mi, era el niño mas bonito del mundo y yo la madre mas feliz. Todavía no podía creerme que ese niño había salido de dentro de mi. Nació con los ojos abiertos como platos, llorando, y en cuanto le hable, dejo de llorar y cerró los ojitos. Lo recuerdo como si fuera ayer porque fue el día más feliz de mi vida. Es una experiencia única y un momento maravilloso para una madre. Sientes miles de sensaciones a la vez, es algo inexplicable porque solo alguien que ha sido madre lo puede comprender. Llamaron a mi novio para que conociera a su hijo y estuvimos los tres juntos en una sala, ahí me saque mi primera foto con el. Era tan bonito.. Ya se que todos los recién nacidos son feos e iguales pero supongo que es el amor de madre lo que me hacía pensar así, bueno y no solo a mi, porque su padre dijo exactamente lo mismo.
Todo parecía salido de una película, mi novio estaba conmigo mas atento que nunca, se quedo con nosotros en el hospital y estaba muy orgulloso. Recuerdo esos días como los mas felices, pero por desgracia no duro mucho tiempo, pues mientras el pequeño cumplía meses, las cosas cambiaban..

Muchas gracias a todos los que leéis mi blog y me disculpo por tardar tanto en escribir esta entrada, no he tenido mucho tiempo durante el verano la verdad. Un saludo a todos y espero que os haya gustado! No os olvidéis de votar en la encuesta antes de salir del blog! 

lunes, 21 de julio de 2014

Estoy embarazada! >.<

Pues aquí voy con mi segunda entrada en el blog.
Primeramente quiero dar las gracias a todos los que votaron en la encuesta y a todos los que me han leído.
Hoy voy a contar como le conté mi embarazo a mi novio y a mis padres.
Era finales del mes de junio, yo llevaba todo el mes con molestias en la tripa, no comía nada y tenía muchas ganas de vomitar continuamente. Mi madre ya empezaba a sospechar, y la verdad, yo también, pero no podía creerme que estaba embarazada, así que me engañaba a mi misma diciéndome que era imposible que eso me pasara a mi, que no podía ser. Lógicamente era una niña de casi 15 años, de ahí el pensamiento, bastante estúpido por cierto.
Total, mi madre que ya estaba muy mosqueada me compro un test de embarazo sin decirme nada y me dijo que a la mañana siguiente tenía que hacérmelo. 
Yo tenía mucho miedo y esa misma mañana mi madre se fue a trabajar y yo me hice el test. Lógicamente, ¡dio positivo! Estaba de unas siete semanas creo recordar.. Recuerdo ese día como el peor de mi vida, nunca había llorado tanto. Para colmo había discutido con mi novio el día anterior y no sabía como contárselo. 
Al fin me decidí. Llame primero a una amiga que vino a mi casa a consolarme porque yo no estaba nada bien.. Más tarde llame a mi novio y se lo solté de golpe, aunque tenía mucho miedo de que me mandara a la mierda.. Pero no fue así. El estaba trabajando en ese momento así que esa misma tarde quedamos para hablarlo.
Por otra parte, mi madre cuando llego a casa me pregunto por el test y yo disimule todo lo que pude y la dije que se me había olvidado. Quería ganar tiempo para ver como podía contárselo..
Llego la tarde y quede con mi chico. El estuvo muy atento conmigo y me dijo que sí yo quería tenerlo. El me decía que abortara porque éramos muy jóvenes y yo la verdad no sabía que hacer. Pensé en el aborto una y otra vez pero no me decidía. Llego la noche y al volver a mi casa los dos juntos se lo contamos a mi madre, la cual se hecho a llorar como nunca.. Yo me sentía fatal, sentía que la había decepcionado muchísimo. Aunque mi madre ya se lo esperaba siempre quedaba esa pequeña esperanza de estar equivocada, pero esta vez no lo estuvo.
En ese mismo instante llamo a su ginecólogo y me dio cita para una ecografia en ese mismo momento, ya que aún no era muy tarde y seguían en la consulta.
Fuimos allí y efectivamente todo quedo muy claro. Estaba embarazada de mes y medio, de hecho pude escuchar el corazón de mi pequeño, sentí que se me encogía el pecho, no podía creerme que dentro de mi había otro corazón que latía muy deprisa. Fue ahí cuando decidí que no quería abortar, que yo no era nadie para quitarle la vida a mi hijo.
Al día siguiente mi madre se lo contó a mi padre y los dos estuvieron de acuerdo en dejarme elegir si quería abortar o en cambio seguir para adelante. Mi novio aunque no quería, respetó mi decisión y sus padres también estuvieron de acuerdo.
Obviamente decidí seguir y apechugar con las consecuencias. Mi vida desde ese día no volvió a ser la misma nunca más, pero no me arrepiento de mi decisión, creo que fue lo mejor que pude hacer y doy gracias a mi hijo todos los días por estar a mi lado.

martes, 15 de julio de 2014

Mi embarazo.

Aquí estoy, estrenandome con el blog. Como la mayoría habéis votado que cuente sobre mi embarazo, así lo haré.
Comencemos por el principio.. 
Llevaba año y medio con mi chico, del cual estaba muuuuy enamorada. Por culpa de la inmadurez y de la inconsciencia de la edad, fuimos bastante idiotas y no usábamos ningún anticonceptivo. Supongo que ha esas edades se piensa que nunca te puede pasar nada grave y que esas cosas solo salen en las noticias de la tele.. Pues no, esta clarísimo que pasan y cuando menos te lo esperas. 
Me quede embarazada en mayo, pero hasta julio yo no supe si de verdad estaba embarazada aunque ya tenía algunas sospechas.. Decidí tener a mi hijo y ahí comenzó todo. 
Los primeros meses, cuando se lo fui contando a la gente, no hacían más que meterse conmigo. Unos que tenía que abortar, que me estaba jodiendo la vida.. Otros que dejaron de hablarme.. Otra gente en cambio me apoyaba aunque por detrás mostraban otra cara distinta.. Enfin, me volvieron bastante loca y yo ya no sabía si estaba haciendo bien o qué estaba haciendo. 
Mi chico en un principio me había dicho que abortara pero cuando le dije que no quería, el decidió respetar mi decisión. Los primeros meses fueron bastante bonitos, el me cuidaba, me mimaba y me cumplía mis antojos, pero con el paso de los meses la cosa fue cambiando. La gente le metía cosas en la cabeza y tuvimos bastantes problemas los meses próximos al parto, de hecho a punto estuvimos de dejarlo. 
En cuanto a mi familia, unos se lo tomaron mejor que otros, los más cercanos me apoyaron en todo y la verdad que recibí muchos regalos y mucha ayuda durante todo el embarazo.
Respecto a mi, compaginaba los estudios con los malestares de mi embarazo, que la verdad, no fue muy bueno. Por desgracia me pase los 9 meses del embarazo con náuseas y los últimos meses que me creció mucho la tripa, tenía ardores y muchos dolores de espalda. Esta claro que mi embarazo no fue muy bueno jajaja pero aún así, embarazada y todo, logre terminar mi curso y conseguir el título de la ESO ese mismo año, ya que yo nunca he repetido curso.
En el instituto la gente de mi clase se portó muy bien conmigo, entre todos me compraron cosas para el niño y me apoyaron un montón. En cambio tuve algún incidente con un profesor y varios alumnos del instituto.. La gente por las espaldas no hacía nada más que llamarme puta y cosas así por estar embarazada con 15 años. Enfin, así esta la sociedad, critican a la gente sin saber nada en realidad.
En mi pueblo también sufrí todo tipo de comentarios; algunos decían que mi chico me había violado, otros que sólo me había dejado embarazada para conseguir la nacionalidad casándose conmigo (el es ecuatoriano), otros que se quería quedar con mi dinero.. Enfin.
Los últimos meses sufrí bastante. Me sentía sola, gorda, fea y encima tenía miles de problemas con mi novio, estaba muy insegura de mi misma y lloraba muy a menudo, además casi no salía de casa..
La verdad es que no tengo muy buenos recuerdos de mi embarazo, estuve llena de complejos y esa es una de las razones por las que casi no tengo fotos de embarazada. Ahora me arrepiento mucho y estoy segura que en mi próximo embarazo (el cual espero que tarde unos añitos en llegar) disfrutare al máximo cada segundo, cada foto, cada patadita.. 

Bueno, pues esta es la historia más o menos sobre mi embarazo, en otras entradas contare como me entere de que estaba embarazada, como se lo conté a mis padres o a mi novio.. Etc. Espero que os haya gustado y que me sigáis leyendo muchas más entradas! No os olvidéis de votar a la izquierda de mi blog sobre la próxima entrada! Muchos besos y hasta pronto! :)